Nuestros Primeros Tours al Valle de Guadalupe


Hoy nos preguntaron sobre la primera vez que visitamos Valle de Guadalupe, y eso nos trajo recuerdos de hace más de 11 años. Era el año 2006, cuando visitamos por primera vez la ahora famosa Ruta del Vino, con la intención de planear nuestro primer servicio.

Valle de Guadalupe era hermoso como hoy, pero no era tan conocido. Había unas cuantas vinícolas, pocos restaurantes y muy pocos hoteles, todos muy pequeños.

En la Secretaría de Turismo nos habían dicho que había sólo 1 agencia de tours realizando excursiones al Valle de Guadalupe.

Así que investigamos un poco, y realizamos nuestras primeras visitas a principios del 2006.

 

Visitamos la Vinícola L.A. Cetto que desde entonces ofrecía recorridos y degustaciones, aunque te llevaban a la sala de tanques de acero donde tienen los vinos de reserva. Aun no contaban con los gigantescos tanques de acero que tienen ahora.

Seguimos con La Casa de Doña Lupe que era sólo un pequeño espacio con una barra, una mesita y había un perico adentro. En el jardín había unas 4 mesas. Las degustaciones eran en una pequeña barra interior, donde ahora son las cajas.

Visitamos también la Cocina Comunitaria Rusa, ahora mejor conocida como la Casa de la Familia Samarín, y probamos sus vinos artesanales, quesos y deliciosos platillos al estilo ruso.

Conocimos Vinos Sueños, una pequeña vinícola del Enólogo José Ochoa, muy interesante por la cantidad de suvenires y obras de arte relacionadas con el vino.

Terminamos cenando en Restaurante Mustafá, en San Antonio de Las Minas, una fusión de cocina mexicana y libanesa, junto a una acogedora chimenea.

Las principales diferencias… Las salas de degustación eran muy pequeñas, casi no había visitantes. Había muy pocos señalamientos. La atención en todas partes era más personalizada, y había más polvo por todas partes.

 

En nuestro segundo tour, visitamos las Vinícolas Mogor Badán, Adobe Guadalupe, Monte Xanic y Barón Balché, donde nos atendieron casi exclusivamente.

Nuestro primer servicio consistió en dar transporte turístico para turistas visitantes de San Diego y Los Ángeles, California, que venían acompañados de su propia guía, de quien aprendimos muchísimo, pues compartió muchos conocimientos con nosotros.

A pesar de que nuestros primeros clientes y pasajeros mostraron su satisfacción y agradecimiento, para nosotros fueron grandes lecciones.

Durante esos primeros servicios, tuvimos muchos errores. Al final de cada servicio analizamos todo y afortunadamente aprendimos rápido. Nada como la experiencia de muchos años para mejorar la calidad.

 

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